
Ana de Mendoza, princesa de Éboli, cuenta a su hija pequeña los momentos más importantes de su vida, desde que siendo niña quedó tuerta por un desgraciado accidente hasta los últimos días, encerrada en su castillo de Pastrana. Casada muy joven con Ruy Gómez da Silva, secretario de Felipe II, participa activamente en la Corte y, al quedar viuda, se relaciona con Antonio Pérez, secretario real, al que une su destino, especialmente tras el asesinato de Escobedo, secretario de Juan de Austria.